jueves, 19 de marzo de 2009

Columbia City

Recorriendo la ruta del oro no encontramos una triste pepita del codiciado metal, pero sí pueblos que surgieron durante la explotación de las minas, y que hoy son verdaderos museos.
Uno de estos pueblos es Columbia En su parte histórica parece no haber pasado los años, no pueden entrar vehículos, pero en sus calles rústicas hay aparcadas bonitas diligencias, sus habitantes vestidos a la antigua usanza, edificios como Wells Fargo la fragua, el saloon, en fin, todo ello parece el decorado de una de esas películas del oeste americano. Para nuestra sorpresa nos encontramos con un c0wboy alto, delgado, bien plantado, y que a primera vista era Gary Cooper.
El hotel también auténtico museo, parte de sus habitaciones están expu
estas al visitante pero todo el edificio merece una visita. En recepción advierten que en el hotel hay fantasmas por la noche, pero que son buenos, y que no debemos preocuparnos. Nosotros pasamos por esta experiencia, pero, no vamos a contar nada para no quitarles la sorpresa a los próximos visitantes que se queden a dormir en el hotel.
Columbia, un lugar para soñar despiertos.

4 comentarios:

monikita nipone dijo...

Bueno, bueno...Ya era hora de oíros hablar sobre Columbia City y su fantasma. La verdad, fue toda una experiencia. Sobre todo cuando la cama empieza a moverse ligeramente. Pero un sitio al que ir "abierto de mente" y para disfrutar. Muy interesante visitar el Indian Grinding Rock (del que ya hablásteis en uno de vuestros post pasados) como contraste, ya que está muy cerquita de nuestra ciudad fantasmal favorita...je, je.

El Guisante Verde Project dijo...

Hombre, no se si la pepita de oro fue real o no, pero aun recuerdo la cara que ponías en el American River...!!
Además, me parece que el auténtico tesoro lo habéis disfrutado, un viaje genial, probablemente como no habriais imaginado antes.
Columbia se nos escapó, será para otra vez, porque tiene muy buena pinta!
Un saludo!!

maribel dijo...

Vosotros sí que nos haceis soñar despiertos, sobre todo con esta serie dedicada a lugares pequeños, que el turista de viajes rápidos, organizados nunca visita. Columbia ya es un nombre para soñar, ¿será por eso que lo eligieron para salir a recorrer las estrellas?

Alvi dijo...

No, si con fantasma de tal calibre, no se puede hacer otra cosa que soñar despiertos, efectivamente...